domingo, 19 de septiembre de 2010

Labordeta


Ha esperado al final del verano para recoger las acerolas. Tomó el camino de su casa para ver a su hermano Miguel, al que quería con locura, que le esperaba allí desde hacía mucho tiempo. Ya está sentado junto a la arboleda del río, pronto cultivará grano en su huerta de secano y allí nos estará esperando para de la ma...no acompañarnos cuando nos toque hacer el último viaje. Desde aquí una cosa sabemos seguro: todos seguiremos en nuestra lucha cotidiana, porque como él no enseñó, "todo va adelante".

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